Siempre me ha llamado la atención los platos con especias que no usamos normalmente en nuestra gastronomía, como pueden ser el curry o la cúrcuma. Ojeando los libros que tengo de cocina he logrado encontrar uno que no sea muy picante, ya que de lo contrario mis hijas ni lo probarían.
Cinco años llevo preparando esta deliciosa salsa para comer con los calçots (cebolleta tierna típica de Cataluña), y siempre me felicitan los amigos por lo bien que me sale. Así que ya es costumbre que cuando vamos de calçotada prepare esta salsa por litros. En casa también la suelo poner como acompañamiento de carnes a la brasa o de una ensalada de escarola.
Aquí os dejo la receta de una sopa marroquí con especias. Esta receta la aprendí hace años de mi amiga Olga, pues el olor que subía por el patio era diferente a ninguno que yo conociera y bajé a preguntarle. Resultó que estaba casada con un chico de origen alauí y sabe hacer guisos y pasteles de Marruecos.
Ya va tocando una ensaladita que, con tanto frio no apetecía. Os propongo una ensalada de canónigos con queso azul, piñones y vinagre balsámico de frambuesa. A que suena bien, pues mejor sabe.
Este plato, más conocido como 'bomba', requiere un poco más de paciencia, pero el resultado merece la pena. Podemos preparar varias salsas y que cada uno elija la que más le guste. Yo confieso que le puse más picante, me encanta.
Estos panecillos los hice hace unos meses y tuvieron mucho éxito en casa. El sabor que le da al pan la cebolla pochada y el comino es espectacular. Hoy los hemos comido con una loncha de queso de cabra dentro -la combinación perfecta-, aunque lo podéis emplear como pan de hamburguesa, riquísimo.
Tenía pendiente realizar una carne con salsa de vino tinto y por fin llegó el día, o más bien la tarde. Esta mañana no me ha dado tiempo a hacerlo, así que lo he dejado para la cena. La salsa ha salido muy buena y la carne tierna, el plato de la foto no ha llegado intacto a la cena, se lo han comido antes. Buena señal, ¿no?.
Hace poco más de un año que descubrí esta deliciosa crema de mejillones. Yo le he añadido picatostes que aquí en casa gustan mucho con las cremas y las hace menos monótonas. Es una forma diferente de comer mejillones que les será muy fácil de comer a los más pequeños. Sólo decir que su sabor me enganchó desde la primera vez que la hice.
Simplemente deliciosos. Esta receta de muffins de fresa es de las mejores que me han salido. Al salir del horno estaba crujiente por encima y jugoso y tierno por dentro. Sólo decir que han durado dos días en casa. Ahora que empieza la temporada de fresas, no lo dudes y prueba a preparar estos deliciosos pasteles en sólo treinta minutos.
Este dulce lo encontraba en una pequeña pastelería del pueblo de mi madre, y siempre le pedía que me comprara una. Eran mucho más grandes pero el sabor de estas que hoy os presento es muy muy parecido.